Testimonio de Raúl Díaz

(Ex conscripto) Raúl Díaz Bravo, oriundo de Pozo Almonte e instalado en Iquique, relata su experiencia como detenido político durante la dictadura militar en Chile. Fue arrestado en 1973, acusado falsamente de robar armas del Ejército mientras realizaba su servicio militar en el Regimiento Telecomunicaciones. Allí fue brutalmente torturado por efectivos militares, incluyendo golpizas, descargas eléctricas y extracción de uñas con alicates.
Menciona a varios compañeros detenidos y asesinados, como el soldado Pedro Bravo, quien murió tras ser golpeado salvajemente, y otros prisioneros ejecutados bajo falsas acusaciones de fuga. Describe las torturas en la enfermería del regimiento y las ejecuciones clandestinas cerca del cementerio.
Posteriormente fue trasladado al campo de concentración de Pisagua, donde enfrentó condiciones inhumanas: golpes, trabajos forzados, hambre extrema y maltrato constante. Fue sometido a torturas como ser obligado a permanecer descalzo sobre una plancha de metal ardiente. También menciona que presenció aviones cargados con cientos de detenidos, quienes nunca llegaron a Pisagua, sospechando de ejecuciones masivas en el desierto.
Tras su liberación, sufrió persecución, desempleo y problemas psicológicos, sintiéndose excluido y temeroso de salir a la calle. Con el tiempo, logró trabajar como albañil independiente, aunque sigue afectado por el trauma vivido.
Menciona a Pedro Bravo, el «Pelado» (compañero de celda), Flaco Aguirre y Barraza, Capitán Pereira, Freddy Urquiola.