En su testimonio, Hernán Humaña reconstruye una trayectoria atravesada por el deporte, la dictadura y el exilio. Formado en Educación Física y destacado jugador de voleibol, integró la selección chilena desde 1971, vinculando además su experiencia deportiva con el compromiso social y político de aquellos años. Tras el golpe de Estado vivió allanamientos, persecución y acusaciones que lo obligaron a desplazarse entre distintos hogares, mientras su padre fue detenido y torturado y gran parte de su familia partió posteriormente a Canadá. Humaña permaneció inicialmente en Chile y continuó representando al país, hasta que una amenaza realizada por un militar en 1979 precipitó su salida definitiva hacia Canadá. Allí reconstruyó su vida como académico y entrenador, llegando a participar con Canadá en distintos Juegos Olímpicos y desarrollando una extensa trayectoria en el voleibol. Su relato reflexiona especialmente sobre el desarraigo y la construcción de una identidad chileno-canadiense, además de reivindicar la memoria mediante investigaciones sobre deportistas víctimas de la dictadura y una defensa permanente de la historia frente al negacionismo.