Guillermo (Conocido como Billy Willy) trabajaba en proyectos radiales y era socialista. Participó en la creación de la Radio El Loa en Chuquicamata, orientada a la clase trabajadora. Luego intentó fundar una radio en Iquique llamada «Verónica Internacional,» pero enfrentó trabas burocráticas y políticas. Estaba tramitando la concesión cuando ocurrió el golpe militar. Tras el golpe, decidió regresar a Iquique para defender sus bienes y aclarar su situación, pero fue detenido en el aeropuerto y llevado al cuartel de Telecomunicaciones, donde fue torturado. Allí, sufrió interrogatorios intensos, golpes y descargas eléctricas. Pese a la violencia, logró soportar gracias a su ingenio para aliviar el dolor. Posteriormente, fue trasladado a Pisagua junto con otros detenidos, donde enfrentaron un régimen de trabajos forzados y malos tratos.
En Pisagua, Guillermo relata cómo surgieron redes de solidaridad entre los presos para sobrevivir. Algunos presos crearon talleres de carpintería, panadería y artesanía, logrando mejorar mínimamente su calidad de vida.
Además, se organizaban espectáculos teatrales y musicales para aliviar la tensión. Guillermo destaca el rol de figuras como Raúl Hidalgo y otros compañeros que, con creatividad, lograron formas de resistencia simbólica. También hace mención de que la visita de una delegación alemana, que filmó el campamento, generó una presión internacional que contribuyó al cierre de Pisagua. El régimen de Pinochet se vio obligado a desmantelar el centro de detención y trasladar a los presos a otras cárceles.
Menciona a: Raúl Hidalgo, Enrique Mandujano, Sanguinetti, José Sampson, William Miller, Pedro Brown, Negro Cárdenas, Hugo Marín, Juan Espinoza, Palomino, Julio Cabeza